Domingo 16/09/2012
Pastora Tania de Reyes
El avivamiento es algo constante en todos los días en toda circunstancia porque yo soy constituida hija de Dios y si Dios está conmigo su naturaleza está en mí, y si Dios está conmigo y he aceptado a Jesucristo en mi corazón fluye el Espíritu Santo en mi vida, solo con eso se genera una expectativa en el cielo de que yo pueda vivir con gozo y con paz en todos los ámbitos o en todas las circunstancias que yo esté viviendo pero muchas veces no es así, y hoy quiero a través del mensaje que podamos identificar cuáles son las cosas que no nos dejan fluir en la libertad para vivir en un constante avivamiento en nuestras vidas.
Filipenses 2:5-6 TLA Tengan la misma manera de pensar que tuvo Jesucristo. Aunque Cristo siempre fue igual a Dios, no insistió en esa igualdad.