La iglesia soñada por Dios

La iglesia soñada por Dios

Pastor Rubén Reyes

Domingo 07/08/2011

 

Vamos a tocar durante estos días la temática de la “Iglesia Soñada por Dios” y venían muchos textos y muchas cosas a mi cabeza pero le hablaba al Señor y le preguntaba ¿Cómo vamos a desarrollar esto? quiero hablar lo que tú quieras, que entendamos como tú quieres que caminemos como iglesia y esta es una responsabilidad que pesa sobre el Pastor, sobre el líder de la iglesia.

 

Una iglesia que guarda su corazón

Proverbios 4:23 LBLA “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.”

 

Dios puso este versículo en mi mente, porque si hay algo en lo que nosotros como cristianos debemos de tener cuidado es en guardar nuestro corazón, la versión de las américas dice “guarda diligentemente” la palabra diligente se refiere a rapidez, debemos lo antes posible guardar nuestro corazón para no contristar ni apagar al Espíritu de Dios. La palabra Corazón se puede definir de la siguiente manera: “El corazón en la Biblia se usa en sentido figurado para lo más hondo o núcleo de algo generalmente del ser humano, es un lugar especial donde se encuentran los atributos de la personalidad háblese del pensamiento, la voluntad y los sentimientos” la Biblia dice que guardemos nuestro corazón porque en nuestras actitudes se refleja lo que tenemos adentro, y es de aquí que tiene que emanar una vida en abundancia.

 

Una Iglesia Visible

Esta mañana vamos a ver algunas cosas que nos ayudaran a ser mejores y a seguir adelante, hace un momento los hermanos estuvieron intercediendo por una mejor nación y para lograrlo necesitamos ser protagonistas sabiendo que es Dios quien nos va a usar.

 

Lucas 24:45-49 TLA - Entonces les explicó la Biblia con palabras fáciles, para que pudieran entenderla: La Biblia dice que el Mesías tenía que morir y resucitar después de tres días. También dice que en todas las naciones se hablará de mí, para que todos se vuelvan a Dios y Él los perdone. Ustedes deben hablar en Jerusalén de todo esto que han visto. Ahora quédense en la ciudad, porque muy pronto les enviaré a quien mi Padre prometió. No se vayan a ningún otro lado, hasta que reciban el poder que Dios les enviará.