Dios restaurará todo (Eclesiastés 3:14-15)
Sólo podemos ser restaurados si somos sanos; ya tenemos a Jesús en nuestro corazón, pero por dentro aún no estamos como Dios quiere que estemos: completamente restaurados. Somos más efectivos, si somos restaurados.
Restaurar: Es poner algo en su estado original, o regresarle la estima o el valor que algo tenía originalmente.