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Rompiendo records

 

Vamos a iniciar con una temática que se llama rompiendo records, me llamó mucho la atención la biografía de Usain Bolt es un corredor jamaiquino, usted sabe que Jamaica es una población pequeña, muchos de ahí vienen del África y su deporte favorito son las carreras, él fue un niño que empezó a crecer y se dieron cuenta que tenía cualidades para el basquetbol poquito para futbol pero sobre todo era muy rápido y alguien puso su mirada en él y empezaron a entrenarlo a los 15 años le habían detectado que tenía alguna malformación en la columna aparte de eso era perezoso pero la persona que lo encontró dijo “podemos hacer algo bueno de él” y efectivamente ese hombre al día de hoy tiene tres records mundiales en los 100 metros en los 200 metros y en los 400, sí esto se puede lograr en lo secular también nosotros podemos hacerlo.

Una vida abundante


Dios ha prometido a sus hijos una vida en abundancia, pero debemos limpiar nuestra casa cerrando toda puerta al enemigo y para eso tenemos que ser muy celosos de las cosas del Señor, íntegros y misericordiosos y de esa manera cada día viviremos experimentando lo sobrenatural. Hoy quiero hablarles de la vida abundante que Dios nos ha dado.

 

Una iglesia que repara y construye


Un día en la sexta avenida un caballero vio a un niño que estaba afligido y le pregunto ¿Qué tienes? Y él le contestó “es que he perdido a mi padre” y él le dijo de seguro se van a encontrar porque él también te anda buscando, esta anécdota la cuento porque si usted busca al padre Él lo va a encontrar porque Él está buscando a los de corazones sencillos humildes para darle todo su amor y espíritu para que trabaje en la obra, Dios busca al pecador y si este también busca al señor lo va a encontrar.

 

La familia de Jesús

La Familia de Jesús

  

Vamos a ver cómo era la familia de Jesús, en el capitulo uno del libro de Mateo se trata de argumentar de que Jesús es el mesías es el rey esperado por los judíos y trata de argumentarlo como los judíos lo hacían, mostrando la genealogía, pero lo que realmente tenemos es quien era la familia de Jesús.

 

Una iglesia sana y fructífera

Una Iglesia Sana y Fructífera

 

Hoy quiero hablarles de una iglesia fructífera al treinta, sesenta y al cien. en Mateo 13:1-9 TLA Ese mismo día, Jesús salió de la casa donde estaba, fue a la orilla del Lago de Galilea, y allí se sentó para enseñar. Como mucha gente llegó a escucharlo, tuvo que subir a una barca y sentarse para enseñar desde allí. La gente permaneció de pie en la playa. Jesús les enseñó muchas cosas por medio de ejemplos y comparaciones. Les puso esta comparación: «Un campesino salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, algunas semillas cayeron en el camino. Poco después vinieron unos pájaros y se las comieron. »Otras semillas cayeron en un terreno con muchas piedras y poca tierra. Allí pronto brotaron plantas de trigo, pues la tierra era poco profunda. Pero las plantas no vivieron mucho tiempo porque no tenían buenas raíces, y se quemaron cuando salió el sol. »Otras semillas cayeron entre espinos. Cuando los espinos crecieron, apretaron las espigas de trigo y no las dejaron crecer. »Pero otras semillas cayeron en tierra buena y produjeron una cosecha muy buena. En algunos casos, las semillas sembradas produjeron espigas con cien semillas, otras produjeron espigas con sesenta semillas, y otras produjeron espigas con treinta semillas. »¡Ustedes, si en verdad tienen oídos, presten mucha atención!»

 

¿A quién agrado?

¿A quién agrado?


Hoy vamos a responder la pregunta ¿A quién agrado?, usted sabe que agradar es parte importante de la vida, nosotros agradamos a nuestros amigos a nuestros familiares porque es parte del caminar con nuestros semejantes y hoy vamos a ver lo importante que es agradar a Dios.

 

Vive como una persona perdonada

Hoy iniciaremos una serie que titulamos “Una Iglesia Saludable”; sé que entre nosotros hay gente que acaba de empezar en el camino del Señor, y otros que ya tienen años, pero hay momentos en que nos enfermamos, hay algo que nos afecta y ya no somos tan productivos, tan responsables, tan dedicados y tan apasionados para lo que Dios nos ha mandado a hacer.

 

Hechos 2:41-47 (NVI) Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas. Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración. Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles. Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.

 

 

Una iglesia que guarda su corazón

Proverbios 4:23 LBLA “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.”

 

Dios puso este versículo en mi mente, porque si hay algo en lo que nosotros como cristianos debemos de tener cuidado es en guardar nuestro corazón, la versión de las américas dice “guarda diligentemente” la palabra diligente se refiere a rapidez, debemos lo antes posible guardar nuestro corazón para no contristar ni apagar al Espíritu de Dios. La palabra Corazón se puede definir de la siguiente manera: “El corazón en la Biblia se usa en sentido figurado para lo más hondo o núcleo de algo generalmente del ser humano, es un lugar especial donde se encuentran los atributos de la personalidad háblese del pensamiento, la voluntad y los sentimientos” la Biblia dice que guardemos nuestro corazón porque en nuestras actitudes se refleja lo que tenemos adentro, y es de aquí que tiene que emanar una vida en abundancia.

 

Mi agenda para el 2012

Cada vez que terminamos un año e iniciando otro, echamos un vistazo al año que ha terminado y pensamos: “logré muchas cosas”, “no logré muchas cosas”, o tal vez “no logré nada”; en este último caso, nos preguntamos por qué no alcanzamos nuestras metas, y probablemente nos albergue un sentimiento de frustración, de depresión incluso, pero muchas veces, la razón es porque no hemos vivido como Dios quiere que vivamos, ni hemos practicado las cosas que tenemos que practicar, o creído en lo que debemos creer.