Una definición de liderazgo espiritual
Es aquel que asume responsabilidad por la salud y el desarrollo de sus relaciones.
Cuatro palabras para ilustrar:
1. La analogía del anfitrión
(Los buenos anfitriones toman iniciativa y hacen sentir cómodos a otros.) Como líder, usted debe ser anfitrión de las relaciones y conversaciones de su vida. Los líderes no son los huéspedes en las relaciones. Sabiendo lo que un buen anfitrión hace en su casa, nosotros debemos estar dispuestos a hacerlo con la gente en cualquier parte.
2. La analogía del doctor
(Los buenos doctores hacen preguntas, ellos buscan hasta que ven la necesidad). Conforme usted intenta discernir la necesidad de la gente, haga preguntas hasta que discierna su condición, solo hasta entonces trate de atender sus necesidades. No dé una prescripción antes de tener un diagnóstico.
3. La analogía del consejero
(Los buenos consejeros son oidores activos e interpretan lo que escuchan.) Como un líder con cualidades sólidas para tratar con las personas, usted debe convertirse en un oidor activo. Usted debe comunicar –no verbalmente-, que entiende a la persona y se identifica con ella. Nos ganamos el derecho de hablar por medio de escuchar.
4. La analogía del guía turista
(Los guías no solamente tienen compañerismo, sino que los llevan a su destino.) La habilidad de un líder de tratar con la gente tiene que llevarlo a tener habilidad de llevar a las personas a un destino. Nuestro propósito no es gustarle a la gente, sino llevarla en una travesía para que alcance su meta, misma que talvez no habría logrado por sí misma.
Un líder debe tomar el rol apropiado de acuerdo con las necesidades de la persona que está liderando. Nuestro trabajo es “conectarnos” con la gente para poderlos llevar en la travesía.
Lo que cada líder debe saber acerca de las personas…
1. Las personas son inseguras. Deles confianza.
Clave principal: Personas heridas hieren personas. Personas seguras dan seguridad a las personas.
- La mayoría de las personas son inseguras en alguna área de su vida.
- La mayoría de las personas inseguras buscan seguridad.
- Un ambiente de seguridad lo puede dar solamente gente segura.
“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10:25)
2. A las personas les gusta sentirse especiales. Hónrelas.
Clave principal: Para tratar con usted mismo, use su cabeza. Para tratar con otros, use su corazón.
Cuando usted afirme y honre a alguien con sus palabras…
- Hágalo sinceramente. Sea genuino en lo que dice.
- Hágalo específicamente. Puntualice y especifique a lo que se refiere.
- Hágalo públicamente. Comparta las palabras de honor frente a otros.
- Hágalo personalmente. Vaya más allá de simple gratitud. Hable personalmente con ellos.
“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.” (Romanos 12:10)
3. Las personas buscan un mejor mañana. Deles esperanza.
Clave principal: La clave para hoy es creer en el mañana.
Todas las personas viven esperando algo mejor. Donde no hay esperanza en el futuro, no hay poder en el presente. Hace varios años se hizo un estudio para ver qué tenían en común los pastores eficaces. Ellos tenían una característica en común: Cada uno dijo que su meta principal para cada domingo era darle esperanza a su gente.
“Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Dios no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:21-23)
4. La gente necesita ser entendida. Escúcheles.
Clave principal: Para hacer conexión con otros, entienda las “llaves” de su corazón.
Conociendo la llave para el corazón de alguien:
- ¿De qué platica?
- ¿De qué se lamenta?
- ¿Qué es lo que sueña?
- ¿Qué le trae alegría?
- ¿Qué es lo que planea?
“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”. (Romanos 12:15)
5. La gente necesita dirección. “Navegue” por ellos.
Clave principal: La mayoría de las personas pueden navegar el barco; el líder ayuda a visualizar el curso.