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Vive como una persona perdonada

Miércoles, 18 de Enero de 2012 22:59 Pastor Rubén Reyes
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Hoy iniciaremos una serie que titulamos “Una Iglesia Saludable”; sé que entre nosotros hay gente que acaba de empezar en el camino del Señor, y otros que ya tienen años, pero hay momentos en que nos enfermamos, hay algo que nos afecta y ya no somos tan productivos, tan responsables, tan dedicados y tan apasionados para lo que Dios nos ha mandado a hacer.

 

Hechos 2:41-47 (NVI) Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas. Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración. Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles. Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.

 

 

Actualizado ( Miércoles, 18 de Enero de 2012 23:17 ) Leer más...
 

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Newsflash

Una casa para la visión

La primera piedra de una obra no es puesta por el constructor, es puesta por Dios en el corazón de aquel que tuvo la visión.



Cuando el rey David comenzó a reinar en Israel, tenía una sola pasión en su corazón: servir a Dios con todas sus fuerzas, y con toda su alma. Ese deseo lo puede sentir en su corazón, solamente alguien que vivió días y noches de amargura, largos tiempos de tristeza y lágrimas en lugares desolados. ¡El rey David fue un salmista por excelencia! Era tal su pasión y entrega por Dios, que no escatimó ningún esfuerzo para agradarle y darle lo mejor.

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